lunes, 23 de octubre de 2017

CRIANDO A DOS PEQUEÑOS, EL TAMBORILERO TRAVIESO DE NICOLAES MAES

Hoy me he topado con esta pintura de Rembrandt, titulada el tamboliero travieso o desobediente, que se encuentra expuesto en el museo Thyssen Bornemisza
En la escena vemos una madre con un bebé pequeño que al fin se ha dormido en la cunita. A su lado hay un niño mayor, presumiblemente el hermano mayor jugando con su juguete favorito, un tambor. Pero el niño no está tocando, sino sollozando muy apenado, realmente apenado.
Seguramente mucha gente juzgara enseguida la estricta disciplina del pasado o la amenaza en la cara y en la mano de la madre. Sin duda da penita ese niño, pero si practicamos la empatía nos damos cuenta de la situación de otra manera. Seguro que también había bebés muy demandantes, o que les costaba mucho dormir, puerperios difíciles y casas enormes por atender. 
Esa madre quiere silencio y que el pequeño duerma al fin, tal vez tras una noche difícil.
¿Alguna de vosotras es capaz de ponerse en su lugar?



viernes, 20 de octubre de 2017

EL PARTO EN LA EDAD MEDIA EUROPEA

En el medievo, la vida de una mujer casada transcurría entre el embarazo y la crianza de los hijos. La familia suponía una riqueza, los hijos un tesoro.

El nacimiento de un hijo tenía una connotación festiva. La noticia se difundía rápidamente entre las mujeres del pueblo o del barrio, que se acercaban presurosas a visitar a la madre y al niño, formulando sus felicitaciones. La recién parida se adornaba tanto ella como la habitación donde había dado a luz en espera de las visitas. La visita estaba unida al ofrecimiento de regalos, a menudo relacionados con la fecundidad, como hogazas, dulces o huevos.

Un mes después del parto se hacía una ceremonia de purificación. Durante este mes la mujer era considerada impura y tenía como única misión el cuidado de su hijo en el dormitorio. En este tiempo no podía ocuparse de la cocina o de los hijos, con excepción del recién nacido. Las vecinas, hermanas y madres la ayudaban con sus quehaceres y se ocupaban de ello. 

Por un lado pienso a tener tanta gente dentro de casa durante el puerperio me da agobio, pero por otro sentirse cuidada y liberada de todas estas tareas tan sólo dedicada al pequeño no suena nada mal. 

 
 


viernes, 6 de octubre de 2017

CRIANZA EN BRAZOS EN LA HISTORIA DEL ARTE ANTIGUO

e¡Hola a todos de nuevo!
Esta semana he realizado mi primera conferencia o charla después del parón que supone una excedencia por maternidad. Me ha gustado la emoción de volver al oficio, a hablar de nuevo en público, aunque en esta ocasión fuera reducido.
La charla que dí fue en relación a la Crianza en brazos en la historia del arte y la escribí para celebrar la Semana Internacional de la Crianza en Brazos. La charla tuvo lugar en el local que cedió Teresa: Baby Tarta, de Palma

Os quería hacer un buen resumen de las imágenes que puse, teniendo en cuenta que no puse exclusivamente imágenes de porteo, sino aquellas en la que es patente la importancia que se ha dado siempre a tener a los hijos en el lugar más seguro y agradable para ellos: los brazos de sus padres. Hoy sólo os muestro las pertenecientes a la Prehistoria y la Antigüedad.

1. HUELLAS DE LAETOLI 3,7 millones de años

En este caso no es una obra de arte, sino las huellas fosilizadas de una especie que ni siquiera es humana aún: Australopithecus Afariensis. Se ven dos juegos de huellas fosilizadas, unas más grandes que corresponden al macho y unas más pequeñas que corresponden a la hembra. El pie derecho de la hembra se hunde más en el suelo, por lo que se deduce que llevaba una carga en ese lado, una cría!

 

2. ANTIGUO EGIPTO, RELIEVE DE MUJER COMIENDO HIGOS Y LA FAMILIA DE TUTANKAMÓN (1.300 a.C)Estas dos imágenes ilustran la importancia que se le daba en el Antiguo Egipto a los niños, que se les consideraba un tesoro. Para ello quería pegaros un proverbio del Papiro de Ani.
“Devuélvele a tu madre todos sus cuidados. Dale todo el pan que necesite, llévala a ella tal como te llevó a ti, porque eras una carga pesada para ella (durante el embarazo). Cuando naciste te llevó colgado de su cuello y por tres años te dio pecho y te mantuvo limpio."
Es maravillosa también la imagen de la familia del Tel Amarna: el faraón Tutankamón y su esposa Nefertiti con sus tres hijas en brazos.


3. HERMES CON DIONISOS NIÑO (ANTIGUA GRECIA 300 a.C)

Esta escultura de Praxíteles es simplemente bellísima, representa a los dioses hermanos Hermes y Dionisos. Los hombres también portean, aunque parece que este se haya hecho un lío muy grande con la tela, ¿Verdad?
Bromas a parte, la mitologia dice que Zeus se enamoró de una mortal llamada Sémele y bajó a visitarla disfrazado de mortal. Ella le rechazó y Zeus se mostró como Dios para convencerla y engendraron a un hijo.
Cuando ella estaba embarazada de 6 meses, la mujer de Zeus, Hera se puso muy celosa y quiso engañar a Sémele, diciéndole que no había sido Zeus, que la habían engañado. Sémele llamó a Zeus y le pidió que le demostrara que realmente era él. El Dios, muy enfadado se lo demostró fulminándola con uno de sus rayos. Sémele murió, pero Zeus cogió al niño no nacido y se lo puso en una pierna durante tres meses hasta que nació. Al nacer se lo adjudicó a su hijo Hermes para que lo cuidara.







jueves, 28 de septiembre de 2017

LA CRIANZA EN LA HISTORIA DEL ARTE


A lo largo de la historia del arte podemos encontrar obras que plasman diferentes facetas del porceso de la maternidad y la infancia y hoy he decidido ofreceros una selección de una parte amable de nuestra historia.

EMBARAZO

 Estas tres obras resaltan la belleza y la importancia de la mujer embarazada. En el primer caso encontramos la Venus de Willendorf de hace 20.000 años aprox., El matrimonio Arnolfini de Jan Van Eyck de 1434 y un detalle del cuadro de La Primavera de Boticelli de 1477.


PARTO

En estas imágenes vemos diferentes posturas de parto, donde la madres siempre está acompañada de otras mujeres que le dan apoyo y ánimo. Tanto en el caso del relieve egipcio como en el oriental podemos ver que la mujer adoptaba una posición en cuclillas o sentada. En cambio, en el relieve romano, la mujer se encuentra recostada sobre el lecho, aunque podemos destacar que el bebé ya se encuentra en manos de la matrona.



LACTANCIA

Ya dediqué un post completo a los beneficios de la lactancia en la Historia del Arte, http://criandoconmuchoarte.blogspot.com.es/2016/03/dioses-reyes-y-heroes-fueron-amamantados.html, pero quería añadir unas pocas obras más, muy bellas todas ellas.
1. Pintura Medieval
2.Maternidad  de Gauguin, de 1899.
3. Maternidad  de Picasso de 1901. 
4. Maternidad de Lempicka de 1928.





MUCHOS ABRAZOS Y BESOS Y COLECHO

¿Cómo tratar a ese bebé? Con mimos y cariñitos, el arte está lleno de abrazos, besos y caricias. Os imagináis a esta preciosa Virgen con el niño de Murillo practicando el método Estivill? O a esa madre de Mary Cassat diciéndole al niño que se esté quieto?

1. Bartolomé Esteban Murillo, Virgen con el niño
2. Gustav Klimt, Las tres edades de la mujer, 1905
3. Maksymilian Piotrowski, La felicidad de la madre
4. Mary Cassat, Madre y niño
5. Joaquín Sorolla, Después del baño, 1902.





ALIMENTACIÓN FELIZ

No he conseguido encontrar alimentación de bebés que no fuera leche materna. Lo siento, es lo que comían los bebés principalmente. Pero sí vemos tengo varias obras preciosas de niños más mayorcitos comiendo sin montar un cirio.

1. Bartolomé Esteban Murillo, Niños comiendo melón y uvas, 1645
2. William Bouguereau, Niña comiendo porridge, 
3. Mary Cassatt, Niño tomando leche
4. Renoir, Gabrielle, Jean y una niña, 1895




LIBERTAD DE MOVIMIENTO, JUEGOS Y FELICIDAD

¿Niños atados, quietos y encerrados en casa? Prohibirles salir a la calle o ensuciarse tampoco es una posibilidad. ¿Dejarlos que jueguen solos sin atenderles? Los niños en el arte juegan y lo pasan bien. No están hechos para callar y estarse quietecitos.
Se caían y lloraban, claro que sí (mirad el niño en el cuadro de Goya).

1. Anónimo, Hortus conclusus
2. Auguste Renoir, Gabrielle et Jean, 1895
3. Francisco de Goya, Niños jugando a Pídola, 1776
4. Joaquín Sorolla, Corriendo por la playa, 1908 







jueves, 7 de septiembre de 2017

JULIA YA NO TOMA TETA, LA LECHERA DE VERMEER

Este final de verano Julai se ha destetado, el momento había llegado y le "dimos el empujoncito final" para dejar su etapa de lactante.
En la entrada pasada sobre lactancia prolongada ya os comenté algo sobre el asunto, pero ahora que llega septiembre la damos por cerrada completamente. Los ratos de complicidad que aportaban tenerla en el pecho han cambiado por otros, hemos redoblado los mimos, los abrazos, los juegos y hemos introducido los cuentos para ayudarle a dormir.
Ahora que ya no toma leche materna, hemos aumentado un poco el consumo de leche de vaca y derivados. A Julia le encanta el "esito" (quesito) y los yogures naturales. Además toma  un poco de leche entera de vaca por la mañana.
Sé que el tema del consumo de leche de vaca puede causar controversia, pero en casa somos granes consumidores de lácteos y ella sigue nuestros pasos. 

Como homenaje al inicio del consumo habitual de leche os dejo este cuadro de Vermeer, La lechera del año 1658, que para mí es maravilloso y dulce y algo melancólico. Muy del humor que me encuentro tras el destete.


viernes, 11 de agosto de 2017

SÍ A LAS VACUNAS, LA POLIOMELITIS DE FRIDA KAHLO

De todos es conocido el debate que se da desde hace varias décadas sobre poner o no poner las vacunas a nuestros pequeños. 
En este sentido no vacilo ni un segundo, un rotundo SÍ A LAS VACUNAS desde mi blog. Julia sigue sin faltar el calendario de vacunas que establece nuestra comunidad autónoma y no entraré en un debate con nadie. 
No soy quién para dar explicaciones científicas, para eso podéis acudir a vuestros médicos de cabecera, pediatras, organizaciones de salud local y mundial, reportajes e investigaciones varias. Como siempre yo os daré mi punto de vista desde el arte y la cultura, haciendo una entrada sobre una gran artista del siglo XX que sufrió de poliomelitis, enfermedad de la que vacunamos a nuestros peques antes de que cumplan el primer año.

Quería apuntar que en mi familia, una hermana de mi madre, mi tía Pilar, contrajo poliomelitis a la edad de 6 meses y le dejó unas graves secuelas físicas. No pudo andar hasta los 9 años. Mi madre, unos cuantos años más pequeña que Pilar, pudo vacunarse y no imagino mayor suerte que esa.

Para quienes no la conozcáis, Frida Kahlo es una de las artistas mexicanas contemporáneas más importantes, su estilo y manera de pintar son inconfundibles. En su obra encontramos muchos autorretratos y escenas personales, ya que su pintura es principalmente autobiográfica.
Frida contrajo polio sobre los 7 años, la enfermedad le dejó postrada en cama prácticamente un año y dejó en ella secuelas físicas y psicológicas. Su padre la animó y practicó con ella numerosos deportes para rehabilitarla, pero a pesar de ellos fue una niña marcada por la soledad de no poder salir a jugar con otros. 
Ella juega sola, 
Más tarde, de joven, sufriría un grave accidente de tráfico que lo empeoraría todo muchísimo más, la dejaría muy maltrecha. Por otro lado, esta inmovilidad "obligada" empujó a Frida a la pintura, por la que no había mostrado mucho interés anteriormente.

A continuación os dejo algunas de sus obras que reflejan esta soledad.

Cuatro habitantes de la ciudad de México

Niña con collar

Para acabar os dejo una de sus citas favoritas.

“Y tú bien sabes que el atractivo sexual en las mujeres se acaba voladamente, y después no les queda más lo que tengan en su cabezota para poderse defender en esta cochina vida del carajo”.

Si algún día os apetece os cuento también su historia de amor y su imposibilidad para ser madre.

sábado, 5 de agosto de 2017

LOS RELOJES DERRETIDOS DE DALÍ Y DÓNDE SE MARCHA EL TIEMPO DE LAS MADRES


¿Os ha dado alguna vez la sensación de que el tiempo que tenéis no basta para nada?

¿Recordáis aquellos viejos tiempos en los que te podías tumbar a leer un libro, ver una peli, despertarte a la hora que te viniera en gana en fin de semana? 

Yo procuro no pensar mucho en ello porque me daría algo, pero si algo me falta en el día son horas. Acabo la jornada cansada a más no poder, la casa no muy limpia que digamos y mil proyectos pendientes de hacer. 

Ayer me acosté a la hora de la niña en verano, a las 22.30 y trasteé un buen rato en mi móvil para cotillear mi grupo de facebook favorito, envié unos whatsapps a unas amigas y caí rendida! Ya ha pasado casi la mitad del verano y las horas pasan muy pero que muy deprisa, los días se funden unos con otros.

Al nacer Julia dejé de trabajar y acordé con mi marido apretar el cinturón hasta que cumpliera dos años, o en su defecto hasta que me quedara embarazada de nuevo. No trabajar fuera de casa hace que pierdas la noción "normal" del tiempo. No hay nada que diferencia prácticamente un martes de un viernes, las anotaciones del calendario han cambiado de reuniones y conferencias a citas con el pediatra y poco más.

Dejar el trabajo no es fácil, abandonas el mundo de los adultos durante una buena temporada, no tengo grandes conversaciones interesantes, ya no discuto de política, ni investigo sobre mi profesión. Mis amigas, que son de las mejores, siguen viéndome, pero no estamos en el mismo punto ya. Soy la única que tiene un  hijo y las charlas sobre los trabajos, conciertos, fiestas y viajes se me hacen algo extrañas.

Los meses pasan deprisa y los días que comienzan con gran energía por parte de las dos, acaban alargándose cuando ya no podemos más y se acerca la hora de dormir.
El tiempo se funde, como el de los cuadros de Dalí. Me imagino el día que me tenga que reincorporar a la vida laboral con ilusión pero al mismo tiempo con miedo. Julia crecerá e irá algún día al cole, será un poco menos dependiente, pero falta aún mucho tiempo.

El cuadro sobre el que os hablo hoy es una obra de Salvador Dalí, de 1931 y aunque todo el mundo la llama Los relojes blandos o Los relojes derretidos, se titula La persistencia de la memoria. Para Dalí el tiempo y la memoria eran algo fugaz y relativo.